El Partido Demócrata recuperó el control de la Cámara de Representantes y del Senado en las elecciones de mitad de mandato del 4 de noviembre de 2026. Donald Trump seguirá como presidente de Estados Unidos, pero gobernará con un Congreso opositor que controla presupuesto, investigaciones al Ejecutivo y confirmación de embajadores y altos funcionarios.Para Bolivia, la pérdida de poder legislativo de Trump implica menor capacidad de la Casa Blanca para convertir preferencias personales en compromisos duraderos con el gobierno de Rodrigo Paz. Washington mantiene su interés estratégico en el litio y minerales en competencia con China, pero un Congreso demócrata podría exigir mayor transparencia, revisar recortes a asistencia exterior y fiscalizar operaciones de seguridad y narcotráfico.El escenario abre una oportunidad para que Bolivia impulse una diplomacia más institucional y diversifique relaciones sin depender de afinidades ideológicas, aunque no garantiza mayor financiamiento ni cambios automáticos en comercio e inversiones, que dependerán de acuerdos concretos, condiciones presupuestarias y precios internacionales.
