Diversos sectores civiles, empresariales y gremiales exigen al Gobierno gestiones urgentes para facilitar la entrada de productos bolivianos a Chile, ante las persistentes barreras fitosanitarias y comerciales y el marcado desequilibrio en la balanza bilateral.El reclamo se sustenta en las dificultades técnicas impuestas por Chile, como las certificaciones contra la mosca de la fruta, y en incidentes recientes como la retención de cargamentos de madera boliviana en puertos chilenos, denunciados por la CANEB y la COB. Al cierre de 2025, Bolivia registró un déficit comercial de 653 millones de dólares con Chile, con exportaciones de solo 120 millones.Ante este panorama, el Gobierno activó en 2026 la modernización del ACE-22 para ampliar preferencias arancelarias, la operación 24/7 en los pasos fronterizos de Pisiga y Tambo Quemado y las inspecciones del SAG chileno en Cochabamba para viabilizar la exportación de banano, con miras a consolidar los acuerdos en la visita presidencial prevista a Santiago en 2027
