La educación financiera aparece como el quinto pilar que deberían aprender los estudiantes en las escuelas de Bolivia. El contenido va directo al bolsillo: cómo ahorrar y establecer metas financieras, entender cómo afecta la inflación en la vida diaria, el uso responsable del crédito, endeudamiento e intereses, para qué sirven y cómo se pagan los impuestos, opciones básicas de inversión para hacer crecer el dinero de forma segura y cómo generar y administrar un pequeño negocio o emprendimiento.¿Por qué es vital para Bolivia hoy? Porque permite tomar mejores decisiones económicas personales y familiares, comprender precios, salarios, créditos y el costo de vida que golpea a todos, y fomenta el emprendimiento y la generación de empleo propio.Además, es la mejor defensa contra el sobreendeudamiento y el riesgo de fraudes y estafas digitales que crecen en el país. El objetivo de fondo es construir una ciudadanía más informada y una economía más sólida y estable, bajo la fórmula: ahorrar, planificar, emprender y construir futuro.
