Bolivia se convirtió en un hub o centro de operaciones para carteles internacionales de droga, según reveló la representante en el país de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Mónica Mendoza, en entrevista con EFE. El país dejó de ser solo territorio de tránsito y producción de materia prima para albergar estructuras de mando del crimen organizado transnacional.Mendoza identificó la expansión del Cartel Jalisco Nueva Generación de México, el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho de Brasil, además de grupos peruanos y colombianos. La evidencia, explicó, está en la cantidad de detenidos de esas nacionalidades en cárceles bolivianas vinculados a cuadros de operaciones, y en el incremento significativo de casos de sicariato en zonas fronterizas, que reflejan una disputa abierta por rutas y territorios.La representante advirtió que opera un modelo tipo holding criminal que articula narcotráfico con contrabando, trata de personas, minería ilegal y corrupción, con infiltración en instituciones de justicia. El informe se da en un contexto de aumento de cultivos de coca de 34.000 a 36.400 hectáreas entre 2024 y 2025 y de un giro en la política antinarcóticos del Gobierno de Rodrigo Paz, que reconoció la presencia de carteles, permitió el retorno de la colaboración de la DEA y se sumó al Escudo de las Américas.
