El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos aseguró que Bolivia vive un deterioro energético total tras 20 años sin reposición de reservas, con YPFB y ENDE quebradas, y con un país que pasó de ser exportador neto a importador de energía, en medio de denuncias de gasolina contaminada.
Advirtió que el subsidio al GLP se volvió insostenible y alimenta un contrabando millonario, porque una garrafa que en Bolivia cuesta Bs 22,50 en Perú se vende hasta en Bs 150, lo que deja una ganancia de ocho veces y ha generado mafias con participación de policías y militares, por lo que propuso copiar el modelo peruano de focalizar el subsidio a través de la factura eléctrica para frenar el desabastecimiento.
