Especialistas alertaron este 6 de octubre en Tarija sobre el riesgo inminente de contaminación con mercurio en las cuencas de los ríos San Juan del Oro y Pilcomayo por la expansión descontrolada de la minería aurífera sin fiscalización estatal, impulsada por el alto valor del oro.El especialista Gonzalo Mondaca explicó que el mercurio liberado se deposita en sedimentos, se transforma en metilmercurio y se bioacumula en peces carnívoros, amenazando la salud de poblaciones que dependen de la pesca, como el pueblo Weenhayek, y replicando el escenario de intoxicación de la cuenca baja del río Beni, con daños irreversibles en órganos.Denunció que Bolivia incumple el Convenio de Minamata al no contar con un plan de acción nacional ni controles para fiscalizar el ingreso y uso del metal, lo que la consolida como uno de los mayores importadores mundiales de mercurio, mientras el Pilcomayo ya presenta contaminación por cadmio, plomo, estaño y zinc.
