Un joven boliviano con cáncer hace un llamado desesperado para que se legalice la eutanasia en el país. Pide que se reconozca el derecho a poner fin a un sufrimiento que ya no tiene alivio y que la medicina ya no puede calmar, que no quiere gastar más, que no quiere depender de máquinas y que no quiere irse de esta vida sufriendo.Actualmente la eutanasia no está permitida por ley en Bolivia, aunque existe un proyecto en debate que aún no se ha aprobado. Su caso vuelve a poner sobre la mesa un tema tabú que divide a la sociedad entre la vida, la muerte y la dignidad.Su voz es el grito de cientos de pacientes que sufren en silencio. ¿Debe Bolivia legalizar la eutanasia y permitir una muerte sin dolor? En efecto, sin duda el ser humano merece morir con dignidad y sin dolor.
