El gerente de EMAPA, Sergio Siles, reveló que la empresa estatal fue encontrada con un hueco financiero de más de 700 millones de bolivianos en deudas y con un presupuesto aprobado de 4.200 millones de bolivianos para 2026, un monto equivalente a todo su patrimonio que la hacía insostenible debido al mal manejo de la subvención en la gestión anterior.
Ante esa situación, Siles informó que se ejecutó una reingeniería total que redujo el presupuesto a 2.400 millones de bolivianos, recortó el 43% del personal y ordenó el cierre de tiendas en el área rural y la reubicación de puntos en zonas urbanas, además de poner en marcha plantas productivas como la soyera de San Julián y la arrocera en el Beni, y garantizó que EMAPA no cerrará.
