El presidente Rodrigo Paz marcó su debut en la Asamblea General de la ONU con frases que no pasaron desapercibidas y que rompieron la diplomacia tradicional. Su mensaje más filoso fue directo contra el modelo anterior: «El socialismo y la ideología no da de comer, lo que da de comer es el empleo, el desarrollo de nuestras economías y nuestras producciones».El mandatario también puso en alerta al mundo sobre la depredación de la Amazonía, a la que definió como «corazón y pulmón del mundo», y lanzó una dura crítica al costo de la crisis democrática y al impacto global de los conflictos bélicos: «Cuando hay guerra en el mundo, los que más sufrimos somos los pobres» y «no puede ser que mil, dos mil o tres mil millones de dólares sea el valor de una democracia en crisis».En su apuesta por un nuevo modelo para Bolivia, Paz fue enfático: «Bolivia no quiere repetir la historia de países que exportaron sus recursos naturales décadas y permanecieron pobres», pidió «socios que entiendan que una inversión no es solamente una transferencia de dinero» y propuso una nueva agenda global de energía, minerales críticos, industrialización y biodiversidad, cerrando con su sello personal: «Bolivia nunca está de rodillas, siempre está de pie».
