El viaje del presidente Rodrigo Paz a Estados Unidos para participar del 81º periodo de sesiones de la ONU, iniciado el 19 de septiembre horas después de la promulgación del Decreto 5716 que eliminó la subvención al diésel y fijó el precio en Bs 17,95, generó cuestionamientos de asambleístas de oposición por la coyuntura de anuncios de protestas, el anticipo del traslado respecto a su intervención prevista para el 24 de septiembre, el uso del avión oficial y la presencia de su hija Catalina en la comitiva.Las críticas fueron planteadas por el diputado Rolando Pacheco de Alianza Popular, las legisladoras Lissa Claros y Elena Pachacute de Alianza Libre, el diputado Rómulo Villca del PDC, el expresidente Jorge Quiroga y el gobernador de Cochabamba Leonardo Loza, además del vicepresidente Edmand Lara, quien desde Asunción estimó el costo del viaje presidencial entre $us 200 mil y 250 mil y pidió usar vuelos comerciales; la Vicepresidencia aclaró que el viaje de Lara a Paraguay no implicó gasto público al ser cubierto por la entidad organizadora.El mandatario respondió que quienes cuestionan su desplazamiento «tienen la cabeza enclaustrada» y que la presencia prolongada en Nueva York busca sostener reuniones con empresarios, organismos internacionales y gobiernos para atraer inversión, turismo y financiamiento, en un contexto en el que el Ejecutivo defiende que el objetivo es posicionar a Bolivia en el escenario internacional.
