Un explosivo informe de la Fundación Jubileo revela que entre 2006 y 2024 las cooperativas auríferas se quedaron con el 95% del oro explotado en Bolivia, un valor histórico de $us 20.749 millones, mientras al Estado apenas le dejaron algo más de $us 400 millones en 18 años.El estudio destapa un esquema escandaloso y favorable para el sector: mientras la empresa privada paga 25% de Impuesto a las Utilidades más 12,5% adicional cuando los precios suben, las cooperativas no pagan nada por ser consideradas “sin fines de lucro” y solo tributan entre 2% y 2,5% de regalías al declarar sus yacimientos como marginales.El boom del oro, con récord de 54 toneladas en 2022 por más de $us 3.000 millones, enriqueció a particulares nacionales y extranjeros, con 1.406 cooperativas solo de oro hasta 2018, dejando al país un desastre ecológico por mercurio, condiciones laborales lamentables y regiones productoras recibiendo migajas frente al saqueo de su patrimonio.
