Al menos cinco sectores pesados del país le declararon la guerra al Decreto Supremo 5716 que subió el diésel de Bs 9,80 a Bs 17,95 y exigen al presidente Rodrigo Paz revertir de inmediato el tarifazo que ya golpea pasajes, fletes, producción y el costo de la canasta familiar.La primera bomba la lanzó la Confederación de Choferes de Bolivia que se declaró en emergencia y convocó a un ampliado nacional este lunes, mientras el transporte pesado, los cisterneros que ya suspendieron el carguío y descargue de combustible en todo el país, la COB y las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba anunciaron movilizaciones desde este lunes. “Si no anula, obligados a movilizarse el pueblo boliviano”, lanzaron los cocaleros.El Gobierno se juega a todo o nada con el fin de la subvención atado al precio internacional, pero los sectores advierten que el impacto será brutal para las familias trabajadoras. La COB alista su ampliado con todas sus federaciones y los cisterneros exigen reunión directa con Paz. El país entra en horas decisivas y el lunes podría amanecer bloqueado.
