El sábado pasado, en plena zona del estadio Ramón Tahuichi Aguilera de Santa Cruz de la Sierra, un auto quedó atrapado en un hueco sin tapa de alcantarilla y sus ocupantes se salvaron de milagro. Una pareja que venía detrás grabó el momento para denunciar lo que ya es una plaga en toda la ciudad: se roban las tapas y dejan cráteres abiertos en plena vía.“Estábamos pasando con mi novio por el semáforo y vimos como el auto de adelante se quedó atrapado. Bajamos a brindarle ayuda y aproveché a grabar”, relató la testigo. Gracias a Dios esta vez salieron ilesos, pero el video expone una realidad que provoca a diario accidentes leves y graves en la capital cruceña.El robo de tapas de alcantarilla se ha vuelto incontrolable y las calles cruceñas están llenas de trampas mortales. Vecinos piden a gritos un llamado a la conciencia y acción inmediata de las autoridades antes de que una de estas alcantarillas abiertas cobre una vida.
