El Comando General del Ejército presentó una querella contra el exministro de Defensa, Edmundo Novillo, por las explosiones del 4 de septiembre en el Cuartel Bolívar de Viacha. La tragedia dejó 9 soldados muertos, 5 desaparecidos y más de 80 heridos.El comandante general Héctor Alarcón explicó que la denuncia se basa en un informe enviado a Novillo el 25 de septiembre de 2025. El documento advertía sobre el estado de descomposición de los explosivos almacenados y recomendaba su desactivación e incineración inmediata. “Tal vez en esa oportunidad habría evitado que el día de hoy suframos pérdidas humanas”, afirmó Alarcón, al acusar al exministro de homicidio culposo e incumplimiento de deberes.¿Y AHORA QUIÉN RESPONDE?Si el Ejército presentó el informe hace casi un año y culpó a Novillo por omitir acciones, surge la pregunta obligada: ¿por qué los actuales jefes militares no hicieron lo mismo con el nuevo ministro de Defensa? ¿Por qué no reiteraron la alerta, no exigieron la evacuación del material riesgoso y no presionaron para desactivar el depósito? Si hubo omisión antes, ¿no hay también responsabilidad ahora? Las familias de Viacha exigen que la justicia no solo mire al pasado, sino también a quienes hoy están al mando y permitieron que hubiera las explosiones.
