Bolivia entra en zona de tensión. A días de que termine el Estado de Excepción, choferes, evistas, campesinos y cívicos cruceños ya afinan sus medidas de presión contra el Gobierno de Rodrigo Paz. El país podría volver a las calles y bloqueos en cuestión de semanas.Los choferes definen su postura este viernes en un ampliado nacional. Exigen diésel, mejores carreteras y rechazan cualquier incremento en la inspección técnica vehicular. “Necesitamos respeto y autoridades con poder de decisión”, advirtió la Confederación. Los evistas harán lo propio el 26 de septiembre en Lauca Ñ para reorganizar Evo Pueblo y rechazar de plano una posible ampliación del Estado de Excepción. “No vamos a permitir”, dijo Isidro Auca. Los campesinos de la Túpac Katari también advierten: “Cualquier momento va a reventar, va a estallar”.A esto se suman los mototaxistas de Santa Cruz que bloquean este viernes 11 por combustible en mal estado, y los cívicos cruceños que dieron ultimátum hasta el 10 de octubre. Si no hay respuestas, amenazaron con salir a las calles e incluso con un cabildo para definir “el destino de Santa Cruz”. Con todos los sectores en apronte, septiembre se perfila como un mes de alta conflictividad.
