Desde la cárcel de Palmasola, Fernando Gabriel Cerimedo rompió el silencio. En una carta difundida por su defensa, el asesor presidencial detenido negó tener cualquier tipo de poder o autorización para actuar en nombre del presidente Rodrigo Paz y su familia.“Mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial. Jamás actué en nombre de nadie ni tomé decisiones”, escribió Cerimedo, quien enfrenta tres procesos: intento de feminicidio contra su expareja Nadia Beller, enriquecimiento ilícito y violencia intrafamiliar, además de un caso en Beni por presuntos vuelos con sustancias controladas.El argentino apuntó directo contra las denuncias públicas: “Las mentiras o chismes no constituyen hechos”. Aseguró que “jamás participó de negociados” y menos en nombre de María Elena Urquidi, esposa del presidente. También denunció que un problema personal fue convertido en “cuestión de interés político” por quienes “no quieren sacar a Bolivia del pozo en que los metieron los 20 años del evismo”
