La activista Nadia Beller habló desde la clínica donde se recupera tras recibir tres balazos en Santa Cruz de la Sierra. En entrevista con DTV solicitó hacer una declaración en vivo porque “intentaron silenciarme” y aseguró que “hasta que yo no hable de cara al pueblo boliviano, van a terminar lo que intentaron hacer, van a terminar acabar con mi vida”.Beller relató que comenzó una relación con Fernando Cerimedo, asesor presidencial, después de que la convocaran para aprobar el “paquetazo de leyes” 5503, del que advirtió que era inconstitucional. Dijo que luego colaboró parcialmente con el Gobierno en temas jurídicos y que en ese periodo constató “ilegalidades” y fue testigo de “negociados” del Gobierno de Rodrigo Paz, de la esposa del presidente, de la familia de ella y de otras personas como Jofre. Señaló negociados con gasolina, diésel y oro, y afirmó que a Cerimedo “no le pagan sueldo como empleado del Gobierno” sino a través de contratos a su empresa y socios.La activista narró un primer incidente de violencia en abril, cuando encaró a Cerimedo por conversaciones con su expareja Natalia Basil. Dijo que él la ahorcó y que luego hubo una segunda agresión por descubrir otra infidelidad con la jefa de Gabinete de Planificación. Indicó que contactó a John Arandia, que se movilizó Policía, Fiscalía y el Servicio de Protección a la Mujer, pero que el ministro de Gobierno Tuto Oviedo, el exministro Mauricio Medinaceli y otros operadores “se encargaron de tapar ese hecho”. Mencionó que en esa oportunidad le mostraron a la Policía un cajón con dinero y que el resto lo manejaría un testaferro llamado Iván.Beller detalló cómo fue citada al hotel donde ocurrió el ataque del lunes. Le escribieron con el pretexto de entregarle un caso sobre Evo Morales. Afirmó que habló con Cerimedo hasta segundos antes de salir y que él le dijo que estaba escoltada, algo que calificó de falso. Relató que la atacaron, fingió estar muerta y los sicarios se fueron sin que hubiera persecución. Dijo que lo primero que hicieron fue quitarle el celular donde tenía “pruebas” de la agresión anterior y de hechos de corrupción, como un audio donde Cerimedo hablaría con Bibi Urquidi sobre cobro de “un boliviano por litro de combustible para dar cupos”, además de información sobre tancaje de combustible y supuestas conversaciones de operadores de narcotráfico con avionetas en el Beni.Finalmente, Beller pidió protección de la CIDH porque desconfía de la Policía y del Gobierno. Denunció que solo tiene una escolta mujer en el hospital y que cualquiera entra y sale sin revisión. Confirmó que tiene cuatro semanas de embarazo de Fernando Cerimedo, que él la acompañó a una ecografía un día antes del ataque y que recibió al menos cuatro impactos de bala en brazo, pecho y costilla. Concluyó que “no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Fernando Cerimedo”.
