El Gobierno publicó el decreto 5676 y elevó el precio del litro de diésel a Bs 18,00 para grandes consumidores, mientras mantiene Bs 9,80 para particulares y transporte. La medida desató de inmediato el rechazo de transportistas, mineros, agroindustriales y cañeros, que adelantaron movilizaciones y advirtieron un impacto directo en alimentos, empleo y abastecimiento.“Si yo primero amenazo y luego quiero dialogar estoy poniendo los bueyes detrás de la carreta”, respondió el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, y exigió a los sectores presentar propuestas para equilibrar importación y precio. Pero el malestar ya escaló: Asosur-La Paz anunció que dejará de vender en galoneras, la CAO y Concabol calificaron la norma de “discriminatoria” y alertaron que provocará agio y especulación, y los mineros auríferos denunciaron que YPFB se quedará con Bs 3,50 de ganancia por litro.El Ejecutivo justifica el alza por el incremento de precios internacionales y el desvío del combustible subsidiado al contrabando y mercado negro, donde se vende hasta en Bs 20.
