El nuevo precio solo aplica para quienes consumen de 120 litros hasta 20.000 litros o más al mes. Mientras tanto, transporte público, transportistas, vehículos particulares y el consumidor normal en surtidores mantienen el diésel a Bs 9,80.El incremento impacta directo a agroindustria, producción agropecuaria, industria, minería y construcción. Con el diésel más caro puede subir el costo de producir, de cosechar y de operar maquinaria, y parte de ese mayor costo podría trasladarse a precios. Entre los productos que podrían sentir el impacto están arroz, soya, maíz, trigo, carne, pollo, leche, harina y materiales vinculados a construcción.A la par, el decreto deja abierta una brecha de Bs 8,20 entre el diésel de Bs 9,80 y el de Bs 18. Esa diferencia genera riesgo de arbitraje, desvío desde surtidores, falsos “grandes consumidores” y un nuevo precio de referencia para el mercado negro. La pregunta que queda es: si el control no funcionó antes, ¿funcionará ahora?
