En China, volar drones ya no es un juego. Miles de niños comienzan a aprender a pilotear estas aeronaves a una edad temprana, en escuelas y programas que los entrenan como si fueran futuros operadores profesionales.La práctica se masificó en los últimos años y forma parte de una estrategia para captar talento tecnológico desde la base. Mientras en otros países los drones se usan solo para recreación, en China los más pequeños ya dominan maniobras, control y navegación, preparándose para un mundo donde la aviación no tripulada será clave.
