El Gobierno lanzó el Decreto Supremo 5676 y fijó en Bs 18 el litro de diésel para grandes consumidores, mientras que para transportistas, familias y pequeños negocios el precio se mantiene en Bs 9,80. La medida busca frenar el contrabando y las largas filas en los surtidores.Según el Ejecutivo, el diésel barato era comprado en Bolivia y revendido en la frontera a más de Bs 15 y hasta Bs 20, generando un negocio millonario para mafias. Con el nuevo precio referencial alineado al costo real de importación, “se cierra el margen que alimentaba el contrabando”, señala el decreto. YPFB venía comprando el combustible caro y en dólares para venderlo barato en bolivianos, agotando su capital. Ahora los “Gracos” y empresas de alto consumo pagarán Bs 18, mientras el surtidor para el ciudadano común no cambia.
