El vicepresidente Edmand Lara acusó al Gobierno de Rodrigo Paz de aplicar un “dieselazo” con el Decreto Supremo 5676 que eleva el diésel de Bs 9,80 a Bs 18 por litro para clientes directos y grandes consumidores. El incremento es de 83,7% y golpea directo a campo, empresas y transporte.Aunque el Ejecutivo sostiene que el precio regulado de Bs 9,80 se mantiene para el consumidor en surtidores, Lara advirtió que la subida terminará trasladándose a alimentos, productos básicos y servicios que pagan las familias. Pidió paralizar el decreto y abrir una mesa de diálogo con productores, trabajadores y transportistas.El Gobierno defiende que la medida busca reducir la carga fiscal de YPFB por la importación de combustibles y frenar el desvío al contrabando. El nuevo precio de Bs 18 es “referencial inicial” e incluso podrá variar cada día según los costos de importación. La medida estalla en medio de la ruptura política entre Paz y Lara, y cuando Bolivia sigue importando cerca del 60% de la gasolina y casi todo el diésel que consume.
