Este jueves entra en vigencia el plan “Fronteras Seguras”, el operativo conjunto entre Bolivia y Brasil para frenar la ola de violencia que estalló en los primeros días de agosto. El Gobierno anunció el despliegue de operaciones permanentes en Pando, Beni y Santa Cruz, los puntos más calientes de la frontera, tras el asesinato del teniente Yerson Salazar y la disputa entre el PCC y el Comando Vermelho.El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que el objetivo es triple: evitar la salida de droga de Bolivia hacia Brasil, frenar el robo de vehículos brasileños que ingresan al país y bloquear el ingreso de ciudadanos con antecedentes penales. “Es un plan integral de largo aliento” acordado entre los presidentes Rodrigo Paz y Lula Da Silva, que comenzará en Guayaramerín y luego se extenderá a Paraguay, Argentina y otras fronteras. Oviedo advirtió que el país “pagó 20 años de desconexión” y hoy enfrenta “el incremento geométrico del narcotráfico y el sicariato”.
