El 22 de julio la Felcc interceptó en Viru Viru 4 maletas con 77 lingotes: 189,42 kilos de oro con 90% de pureza que pretendían salir de forma irregular a Dubái. El cargamento, valuado en millones, fue trasladado este martes a las bóvedas del Banco Central de Bolivia. La gran incógnita que mantiene en vilo al caso es: ¿quién está realmente detrás? El único aprehendido es Adrián L.R., de 22 años, enviado a Palmasola. Demasiado joven y con perfil bajo para mover semejante cargamento. La aeronave era de un empresario brasileño, la documentación apuntaba a una empresa registrada en Bolivia, y participaron funcionarios de Naabol, Aduana y Senarecom. Pero hasta ahora no aparece el dueño, ni el financista, ni la red. Las 77 piezas ya están bajo custodia… y las respuestas siguen desaparecidas.
