Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió San José del Palmar, Chocó, Colombia, la madrugada del 10 de agosto y encendió las alarmas en toda la región andina. El movimiento, registrado por la Red Sismológica del Observatorio San Calixto, dejó al descubierto la fragilidad de edificaciones sin diseño sismorresistente y la urgencia de aplicar normas que hoy se incumplen en zonas rurales e informales.El Observatorio San Calixto, única entidad de monitoreo sísmico en Bolivia con 18 estaciones, advirtió que la amenaza no tiene fronteras: en 2025 reportó 2.080 sismos en el país y ya supera los 1.400 en 2026. Expertos señalan que el evento en Colombia obliga a Bolivia y sus vecinos a actualizar normativas, invertir en aislamiento sísmico y capacitar a ingenieros y maestros de obra. Porque en los Andes, construir sin seguridad sísmica ya no es una opción: es una cuestión de vida o muerte.
