El vicepresidente Edmand Lara le lanzó un ultimátum político al presidente Rodrigo Paz desde la Casa de la Libertad. En pleno 201 aniversario de Bolivia exigió al Ejecutivo «valentía para decir la verdad, reconocer sus errores y corregir el rumbo del país».»Compatriotas, no se puede gobernar mintiendo, no se puede prometer y luego no cumplir. No se puede gobernar a espaldas del pueblo», sentenció Lara. Fue más duro aún: «Gobernar es servir. Quien le miente al pueblo traiciona a la patria». El vicepresidente también advirtió que desde la Asamblea asumirán un rol fiscalizador. «Vamos a cumplir nuestro deber, vamos a fiscalizar, vamos a exigir y vamos a hacer cumplir el compromiso con el pueblo boliviano», afirmó, marcando distancia y presión directa sobre los ministros de Paz.
