El presidente Rodrigo Paz ofreció este jueves su primer mensaje patrio por los 201 años de Bolivia y lo que debía ser un discurso de unidad terminó en cuestionamientos. Analistas y la oposición coincidieron: el mandatario habló poco de la crisis que vive la gente y mucho del pasado del MAS.Óscar Ortiz fue directo y señaló que Paz «desaprovechó la oportunidad de ofrecer una visión integral» sobre las reformas que el país necesita. Según el analista, el discurso abundó en «acciones menores» pero no fue empático «con los problemas, preocupaciones e incertidumbres de la gente respecto a la economía». También reclamó que no se explicara cómo evitar un nuevo bloqueo de 53 días como el que paralizó al país.Armando Ortuño coincidió en que faltó conectar con la angustia ciudadana. «Era necesario explicar la situación y transmitir que se comprende la angustia y preocupación de la gente por no haber recobrado aún la certidumbre. Esa omisión es el aspecto más débil del discurso», afirmó. Para Ortuño, el presidente debió abordar de frente el desabastecimiento de combustibles y los efectos de la nueva política cambiaria.Desde la oposición, Samuel Doria Medina subió la presión. Advirtió que con 32% de aprobación, Paz «no tiene margen para equivocarse» y le exigió acelerar las reformas para transformar el Estado heredado del masismo. «Tal como reflejan los estudios de opinión, ya no hay margen de error», sentenció. El mensaje deja al Gobierno contra la pared: tendrá que pasar de los anuncios a los resultados si quiere recuperar la confianza.
