«Esta es una herencia maldita de 20 años en la que el país se ha visto perforado por el narcotráfico y ahora por el narcoterrorismo». Con esas palabras el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, explicó la ola de violencia en San Matías que dejó 5 muertos, entre ellos el subteniente Yerson Salazar, y a 2 mujeres desaparecidas.Oviedo aseguró que las organizaciones criminales que operan en la frontera cuentan con armamento de alto poder y enfrentan a una Policía debilitada institucionalmente. Según sus declaraciones, las dos hipótesis que maneja el Gobierno son una disputa por la «ruta roja» hacia Brasil o un enfrentamiento directo entre el PCC y el Comando Vermelho. El ministro anunció un refuerzo inmediato con el plan «Fronteras Seguras», más inteligencia y efectivos, y prometió que el Estado «actuará» para capturar a los responsables de lo que calificó como una «afrenta» contra la Policía.
