El alza del dólar ya se siente en el bolsillo. Alimentos, medicamentos, repuestos, alquileres y productos importados suben sin freno y se convirtieron en la mayor preocupación de las familias bolivianas, que ven cómo su dinero rinde cada vez menos.Los sectores más golpeados son los que dependen directamente de la divisa extranjera: celulares y equipos electrónicos, materiales de construcción y herramientas, insumos de cuero y calzados, llantas, repuestos y hasta los medicamentos. Comerciantes y farmacéuticos advierten que el tipo de cambio está disparando los costos de producción e importación, y temen que la escalada continúe en las próximas semanas.
