El Gobierno de Rodrigo Paz extendió por decreto la subvención al Gas Licuado de Petróleo hasta el 31 de diciembre de 2026. Con el Decreto Supremo 5667, el Ejecutivo busca mantener congelado el precio final al consumidor de la garrafa de 10 kilos y evitar un nuevo golpe al bolsillo de las familias.La norma establece que YPFB recibirá una compensación de Bs 0,84 por kilo para el GLP producido en plantas y de Bs 0,70 por kilo para el producido en refinerías. El Ministerio de Economía queda autorizado a emitir las notas de crédito fiscal correspondientes. El Gobierno justificó la medida en “la política de estabilización de precios” y en “resguardo de la estabilidad social y económica del país”.Pero la medida se da en medio de denuncias por contrabando. Vecinos de zonas fronterizas alertan que garrafas bolivianas subsidiadas están siendo sacadas ilegalmente hacia Perú sin ningún control. Los informes señalan que el GLP que se paga con plata de todos los bolivianos termina abasteciendo mercados del exterior, mientras aquí el Estado sigue inyectando millones para sostener el precio.
