Evo Morales desafió públicamente al presidente Rodrigo Paz a visitar el Trópico de Cochabamba, donde le ofreció “todas las garantías” para enseñarle a gobernar bajo los principios ancestrales del _Ama sua, ama llulla, ama quella_: no seas ladrón, no seas mentiroso y no seas flojo. Y remató con dureza: le mostrará cómo gobernar “sin ser alcohólico ni dr0g0”, lanzando el dardo final: “él sabe por qué digo eso”.El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, le respondió de inmediato y volteó el desafío: “Nosotros lo invitamos a que venga a la plaza Murillo, que venga y le dé la cara al pueblo boliviano”. Gálvez acusó a Morales de poner un “cinturón humano” para no presentarse ante la justicia y aseguró que “más temprano que tarde tendrá que rendir cuentas a la ley”, cuestionando además las vigilias como una muestra de “vocación antidemocrática”.
