SOBOCE lanzó una dura alerta y advirtió que ejecutar la sentencia que le ordena pagar cerca de 744 millones de bolivianos a FANCESA tendría un “grave impacto” en la economía, el sistema financiero y miles de empleos. La cementera denunció que el fallo es arbitrario, ya fue anulado por la Justicia Constitucional por irregularidades y su ejecución sería un “acto de irresponsabilidad” que pone en riesgo la liquidez de una de las principales industrias del país.Además, SOBOCE denunció que este caso crearía un precedente peligroso: Bolivia sería el primer país del mundo en aplicar el “daño al proyecto de vida” a favor de una sociedad comercial. Según la empresa, eso desnaturaliza el concepto jurídico y abre la puerta a demandas arbitrarias que destruirían la seguridad jurídica y espantarían la inversión extranjera. Tras 16 años reclamando el pago por la expropiación de sus acciones en FANCESA, SOBOCE pidió a la comunidad jurídica y al sector empresarial analizar el riesgo antes de que la sentencia se vuelva vinculante.
