El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Coronado Quintanilla, afirmó que el requisito fundamental que exige el Fondo Monetario Internacional para el préstamo de 1.900 millones de dólares es un programa creíble, viable y técnicamente solvente de al menos tres años, que garantice estabilidad y sostenibilidad fiscal, estabilidad monetaria con fortalecimiento de reservas y una política prudente para reducir la inflación, además de mayor resiliencia del sistema financiero, supervisión bancaria y reformas para mejorar el clima de inversión, la productividad y la gobernabilidad. Sostuvo que el objetivo final es establecer condiciones para crecer y poder cumplir con las obligaciones financieras.Consultado sobre en cuánto tiempo Bolivia podría cumplir esas señales, aclaró que no es inmediato y que el desembolso depende de mostrar avances consistentes en esa ruta, aunque varios pasos ya se dieron antes del acuerdo, como el alineamiento de precios por el retiro de subvenciones en hidrocarburos y alimentos y el reordenamiento del mercado cambiario hacia un tipo de cambio único para el dólar. Destacó que la inflación anualizada bajó de 20% el año pasado a alrededor de 10% actualmente y que, si bien la consolidación total tomará dos a tres años, ya existen signos de estabilización en lo fiscal, monetario y cambiario.
