El analista político Franklin Pareja sostuvo que la Policía Boliviana y el sistema judicial atraviesan una crisis estructural severa que invalida su utilidad para el país, al considerar que ambas instituciones han terminado sirviendo al poder político o a estructuras vinculadas al crimen organizado. Tras abordar las recientes controversias y cuestionamientos sobre los mandos policiales, Pareja remarcó que las revelaciones sobre el involucramiento de jefes policiales en actos ilícitos confirman la urgente necesidad de ejecutar una reforma y reestructuración de fondo en la institución policial.Asimismo, el analista advirtió sobre la presencia de enclaves territoriales operados por redes delictivas fuertemente armadas y estructuradas, dedicadas al tráfico de tierras, armas, personas, minería ilegal y narcotráfico. Ante este panorama, Pareja enfatizó la urgencia de consolidar una voluntad política genuina para encarar transformaciones de raíz en el aparato judicial y en las fuerzas de orden público para devolverles su rol institucional.
