El presidente Rodrigo Paz reconoció que el escándalo por los cargamentos de madera retenidos en Chile y Brasil dejó un daño millonario al sector forestal y lamentó que la polémica haya sido usada con fines políticos. «Le hacían daño a empresarios que llevan 20 o 30 años ganando mercados», afirmó este viernes tras descartar la presencia de cocaína en los envíos tras nuevas pericias.El mandatario aseguró que la prioridad del Gobierno es reposicionar la madera boliviana en los mercados internacionales y evitó una confrontación diplomática con ambos países. «No hay que ser ni antibrasileños ni antichilenos. Son aliados comerciales para el futuro de Bolivia», dijo Paz, al anunciar reuniones con las empresas afectadas y un paquete de acciones para recuperar la confianza de los compradores externos.
