en su columna para Visión 360, el economista Antonio Saravia explica algo simple: en Bolivia hay más de 1 millón de autos «chutos» circulando. Si los legalizamos, ese capital vale $10.000 millones. Es plata que hoy no sirve para nada porque los autos no están a nombre de nadie.Saravia dice que la ley actual es injusta. Obliga a pagar hasta 70% de impuestos y solo deja entrar autos nuevos. Por eso la gente compra «chutos» y cae en manos de mafias. Su propuesta: nacionalizarlos cobrando una multa una sola vez, y con esa plata compensar a los que sí compraron autos legalmente. Para él, es como lo que pasó en Estados Unidos con los colonos. Primero la gente vivía «al margen de la ley» y después el Estado adaptó las reglas. Lo mismo pasa aquí: no son solo autos. En mercados, casas y negocios también hay miles de millones atrapados porque la ley no los reconoce.
