El Gobierno aseguró este pasado jueves que el escándalo de la supuesta cocaína en la madera boliviana retenida en Chile y Brasil «se desvanece». El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que las pruebas de laboratorio realizadas en Bolivia y Brasil dieron negativo y descartan las 108 toneladas de droga que denunciaron autoridades chilenas.Ahora el Ejecutivo pasó al ataque. El viceministro Hernán Paredes anunció que Bolivia y los exportadores presentarán una denuncia ante la Defensoría Penal Pública de Chile contra el fiscal regional de Arica, y alistan una demanda para exigir indemnización por «los daños y perjuicios gigantes» al sector forestal. Según el Gobierno, Carabineros de Chile admitió que la actuación del fiscal fue «ilegal e insostenible».
