Lo que comenzó como la promesa de salir de la pobreza terminó en tragedia. Albañiles bolivianos viajaron a Rusia el 24 de abril atraídos por ofertas de hasta $us 44.000 y «un año de entrenamiento». Semanas después, sus esposas recibieron mensajes de supuestos comandantes informando que murieron en un ataque con dron mientras cumplían una misión militar.A uno le ofrecieron 16.000 dólares al llegar y 28.000 más. Solo alcanzó a enviar 20.000 bolivianos a su casa antes de ir al frente. El 3 de junio fue la última vez que habló. El mismo destino habría tenido su cuñado. Otros bolivianos lograron sobrevivir y denuncian que también fueron engañados y reclutados a la fuerza. “Agradecemos a Dios por estar con vida”, dijeron, mientras reportan heridas y piden ayuda a las autoridades bolivianas.La Embajada de Rusia en Bolivia negó rotundamente cualquier vínculo con el supuesto reclutamiento. «Descarta de manera rotunda» la participación de la misión diplomática y aseguró que no mantiene vínculos con organizaciones dedicadas a captar ciudadanos bolivianos. Sin embargo, reconoció que ciudadanos bolivianos participan en el conflicto «bajo distintas modalidades» y que incluso muchos se habían incorporado a las Fuerzas Armadas de Ucrania, donde «muchos de ellos perdieron la vida». El cuerpo diplomático dijo estar dispuesto a colaborar «a través del Ministerio de Relaciones Exteriores». Mientras, el fiscal General Róger Mariaca confirmó que se abrió una investigación de oficio por trata y tráfico de personas.
