El diputado por Alianza Unidad, Alejandro Reyes, encendió el debate nacional al demandar la intervención inmediata y la reestructuración profunda de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) como la única vía para solucionar el agudo desabastecimiento de diésel y gasolina que golpea al país. El legislador opositor denunció la existencia de «megacorrupción» y sobreprecios dentro de la estatal petrolera, calificando la gestión actual como un monopolio ineficiente y planteando la necesidad extrema de remover al personal para dejar la administración en manos de asesoría extranjera como Repsol o Petrobras.
