El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5652 y decidió mantener congelados por seis meses más los precios de los combustibles en Bolivia. La medida busca proteger la economía de las familias ante la volatilidad del mercado internacional del petróleo.La viceministra de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio Patzi, explicó que la decisión es una «política pública» para evitar nuevos golpes al bolsillo de la población. Con la norma se mantienen los valores actuales que comercializa YPFB tanto para gasolina, diésel como para GNV. La autoridad advirtió que la continuidad del congelamiento dependerá de la sostenibilidad económica del Estado. «En la medida de que esto pueda ser sostenible, se va a mantener. Pero si no lo es, ya se van a tomar las previsiones», señaló.
