El ministro de Desarrollo Productivo, Oscar Justiniano, reconoció que la falta de diésel continuará mientras se mantenga la subvención a los combustibles. Según la autoridad, la diferencia de precios con los países vecinos incentiva el desvío y el contrabando del carburante. “Cuando el producto está más barato en Bolivia y en otro país está más caro, siempre va a haber alguien que vaya en desmedro del sector productivo y de las familias bolivianas”, afirmó Justiniano. El reconocimiento se da en medio de largas filas en los surtidores y de la presión de la Confederación de Choferes, que dio 48 horas al gobierno para reunirse y atender el incumplimiento de acuerdos de abastecimiento. Desde diciembre de 2025 el litro de diésel pasó de Bs 3,72 a Bs 9,80.
