El Instituto Nacional de Laboratorios de Salud confirmó lo que todos temían: los restos óseos encontrados el 10 de junio en contenedores de la zona Brasil, en El Alto, pertenecían a perros. Con el certificado del Inlasa en mano, la Alcaldía anunció que reforzará la denuncia ante el Ministerio Público por presuntos delitos de biocidio y atentado contra la salud pública. Según las investigaciones preliminares, existirían indicios de que la carne de los animales habría sido extraída para su comercialización en La Paz. El hallazgo fue alertado por vecinos cerca de la Plaza del Dinosaurio y derivó en operativos en restaurantes, carnicerías y puestos de comida para descartar riesgos para la población.
