Molestia y desesperación se apoderaron de los surtidores de Oruro, donde filas interminables terminaron en peleas y malestar general. Conductores denuncian que todos quieren cargar gasolina al mismo tiempo y la tensión explotó cuando varios intentaron comprar combustible en bidones, una práctica que agrava la escasez y desata discusiones en plena estación. Mientras unos buscan llenar sus tanques, otros acaparan en bidones, lo que eleva la furia de quienes llevan horas esperando. El panorama refleja el colapso del abastecimiento en la ciudad y el hartazgo de una población que ya no soporta más días de incertidumbre.
