En una reunión nacional de emergencia sin precedentes en Sucre, jueces, vocales y máximas autoridades del Órgano Judicial lanzaron un ultimátum al Ejecutivo y Legislativo: si en 20 días no les asignan el 5% del Presupuesto General del Estado y autonomía total, Bolivia se quedará sin justicia. El primer golpe será un paro nacional de 24 horas el 6 de julio, seguido por medidas escalonadas de 48 y 72 horas hasta llegar a la paralización indefinida de todos los tribunales del país. El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo Gómez, fue tajante: “Los que bloquean y paran sí los atienden. A los que respetamos el Estado de Derecho, no”. La nueva Comisión Nacional exigirá una reunión en Sucre con el presidente y todo su gabinete, mientras denuncian discriminación presupuestaria y el bloqueo en la Asamblea de leyes clave para digitalizar expedientes. “Ha llegado el momento de hacernos respetar como Poder Judicial”, remató el magistrado Carlos Ortega Sivila.
