El pacto se rompió y ahora se sacan los trapitos al sol. Tras más de 50 días de bloqueos que dejaron al país de rodillas, los propios líderes de la movilización se acusan de traición, abandono y cobro de prebendas millonarias. Vicente Salazar, de la Túpac Katari, señala al senador Nilton Condori de convocar el cabildo e irse “tranquilo a percibir su sueldo”. Condori contraataca y acusa a Salazar de recibir 50 mil bolivianos mensuales del gobierno para su comité, monto que habría subido a 100 mil para levantar los bloqueos. Las sindicaciones no paran ahí. Los evistas apuntan contra Mario Argollo de la COB y Salazar de vender la movilización “por apetitos personales y prebendalismo”. El “pacto de no traición” firmado el 6 de mayo quedó en nada. Mientras La Paz y El Alto sufrieron desabastecimiento, sus comandantes ahora se disputan culpables. Salazar ya anunció acciones legales contra Condori por calumnias. Lo que queda claro: la unidad de los bloqueadores se desmoronó el mismo día que cayeron los puntos de bloqueo.
