Tiwanaku quedó vacío. Por primera vez en años el municipio canceló los actos masivos del Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5534. Los bloqueos en la ruta La Paz-Desaguadero frenaron a miles de visitantes y el alcalde Felipe Chura admitió que solo habrá rituales con amautas y pobladores locales. “No hay acceso para que los visitantes puedan venir”, lamentó. El golpe económico es brutal: casi 10 millones de bolivianos perdidos entre hoteles, restaurantes, artesanos y transportistas.El turismo nacional está “en terapia intensiva”. Hoteles vacíos, reservas canceladas y despidos en Sagárnaga y Linares. Extranjeros varados piden comida y salida hacia Uyuni. Agencias improvisan con Chacaltaya y la Muela del Diablo, pero apenas mitigan el daño. “Llegan apenas dos turistas por cada diez que arribaban antes”, denuncian empresarios. El Willka Kuti 5534 será de soledad, no de solsticio.
