La Central Obrera Boliviana cambió de tono y abrió la puerta al diálogo. Mario Argollo anunció este martes que enviaron al gobierno una propuesta de “pacificación y recuperación” del país, centrada en combustible, crisis económica, corrupción y derechos sociales. Pero el pedido de renuncia a Rodrigo Paz, que fue la bandera de las protestas por 40 días, desapareció del pliego. La COB mantiene la presión: denuncian que nadie responde por el combustible de mala calidad, rechazan la Ley 1720 y acusan al gobierno de criminalizar la protesta. “La movilización ha sido financiada íntegramente por cada sector. La solidaridad de clase sostuvo más de 40 días de bloqueo”, afirmó Argollo. Advertencia directa: si el Ejecutivo no responde de inmediato, “nos masificaremos, revolucionaremos el país”.
