Rodrigo Paz decidió no tocar el bolsillo de los bolivianos. A seis meses del ajuste y con el plazo del Decreto 5516 vencido el 15-16 de junio, el Gobierno mantiene la gasolina en Bs 6,96 y el diésel en Bs 9,80 pese a que el barril de petróleo superó los $100. El ministro Marcelo Blanco fue tajante: “No tenemos planeado subir el precio”.La medida tiene costo y riesgo. Entre enero y abril de 2026 Bolivia ya gastó $us 814 millones en importar combustibles, según el INE, y analistas advierten que el diferencial con países vecinos revive el contrabando: la gasolina se vende a $us 1,70 en Perú frente a $us 0,70 aquí. Con bloqueos que complican el abastecimiento y el escándalo de la gasolina desestabilizada de fondo, el Ejecutivo apuesta a congelar precios para evitar más presión social.
