Washington prendió el modo ofensivo. El secretario de Defensa Pete Hegseth anunció la creación de la “America’s Counter-Cartel Coalition”, una coalición regional para “perseguir, derrotar y destruir” a carteles y organizaciones criminales tratadas como terroristas. Bolivia entró directo al esquema: el Gobierno de Rodrigo Paz firmó con EEUU un acuerdo por $us 20 millones para cooperación técnica, capacitación y equipamiento antidroga, con mención expresa al respeto de la soberanía nacional.El giro marca el mayor acercamiento con Washington desde 2008. Tras la expulsión de la DEA en la era MAS, la agencia reactivó operaciones y ya detuvo a miembros del PCC y Comando Vermelho, ahora en lista terrorista de EEUU. Hegseth dejó la advertencia: aplicarán la misma lógica de “cazar redes terroristas” usada contra Al Qaeda e ISIS en Medio Oriente. El Escudo de las Américas, bloque impulsado por Trump, ya respaldó a Paz y denunció financiamiento narco a los bloqueos que vive el país.
