Más de 43 días de bloqueo dejaron al país al borde del colapso. Hay muertes por falta de atención, despidos masivos, empresas y restaurantes cerrados, transportistas quebrados viviendo en condiciones inhumanas, comerciantes sin ventas y familias sin transporte ni alimentos. Mientras tanto, miles de niños fueron condenados a la educación a distancia, perdiendo clases y futuro.La devastación es total y la factura crece cada hora. Con el aparato productivo destrozado y la población sobreviviendo como puede, la gran pregunta que todos repiten en las calles y que no tiene respuesta: ¿quién se va a hacer cargo de todo eso?
